Andrés Manuel López Obrador, tras tomar posesión como presidente. Foto: Cuartoscuro

Existen un buen numero de amparos de inconstitucionalidad, no recuerdo que ningún presidente en menos de dos meses de gobierno haya generado tal cantidad de recursos

Domingo Días

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¡Qué tiempos aquellos donde todo era promesa y nos vendían un país de primera! Y como aquí no aplica que la tercera es la vencida, nos vendieron la cuarta transformación.

Decían las noticias de finales de abril que el candidato a la presidencia de la república por la coalición “Juntos Haremos Historia”, Andrés Manuel Lopez Obrador prometía que, de llegar a la Presidencia, no le fallaría a los mexicanos; no los traicionaría: “por encima de la ley nada, porque confían en nosotros”.

Y así nos siguió vendiendo esta promesa siendo presidente electo. En reunión con los miembros del Consejo Coordinador Empresarial a principios de julio declaro: “Nadie por encima de la ley ni nadie al margen de la ley”.

En la ceremonia de toma de protesta, donde deja de ser una simple promesa o una declaración y se convierte en mandato, el entonces presidente electo en el mismo acto en el que se transforma en Presidente Constitucional le dijo a toda la nación: “Protesto guardar y hacer guardar la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de presidente de la República que el pueblo me ha conferido”.

Sin embargo, no todo es lo que parece, ya existen un buen numero de amparos de inconstitucionalidad, no recuerdo que ningún presidente en menos de dos meses de gobierno haya generado tal cantidad de recursos, como son amparos, controversias y demás procedimientos legales invocando la inconstitucionalidad, que no es nada menos que alguien, ya sea institución o persona, cree que se está actuando por encima de la ley.

A poco más de una semana de asumido el poder ya sumaban más de 6 mil funcionarios públicos que por medio legal buscaban evitar que su sueldo fuera reducido al considerar esto anticonstitucional.

Senadores del PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano, y hasta el mismísimo expresidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y ahora senador independiente Emilio Álvarez Icaza, interpusieron acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación en contra de la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos. A esta se sumaron los del Banco de Mexico, el Instituto Nacional Electoral y otros tantos empleados del gobierno federal.

El INE adicionalmente presentó una controversia constitucional contra el Presupuesto de Egresos de la Federación por “violar su autonomía e independencia”, y parece ser que otros institutos ya están por hacer lo mismo.

Alguien algún dijo que en la política la forma es fondo, y así lo es, pero parece que Don Andres no lo entiende, siempre ha hecho lo que le su moral le dicta y ha menospreciado las leyes.

Desde su candidatura a jefe de gobierno del entonces Distrito Federal, Andres Manuel tuvo que hacer malabares para salvar los requisitos, ya que era necesario ser oriundo del Distrito Federal o tener residencia por más de 5 años y el no tenía como probarlo.  

Hace poco declaro que el famoso Tsuru que utilizo cuando gobernó el D.F. fue un regalo de Fernando Velasco Pedrero, abuelo de su protegido y actual gobernador chiapaneco, Manuel Velasco Coello, ¿Qué acaso el valor del automóvil no era suficiente impedimento para aceptarlo como regalo?

Y que podemos decir del famoso proceso de desafuero en el 2004, cuyo eje fue el que Andres no quiso acatar la resolución a favor del propietario de un el terreno llamado “El Encino”, que se quejó de que la expropiación fue incorrecta. A sabiendas de cómo opera la ley en nuestro país, no podemos darle la razón del caso a nadie, bien podía ser el propietario o el mismísimo Andres, pero ese no es lo principal, aquí lo importante es ver como teniendo la investidura de Jefe de Gobierno del Distrito Federal, desobedeció con conocimiento la orden recibida del poder judicial. Él estaba por encima de la ley, lo que los jueces dijeron no servía, él se ungió como juez y decreto la validez de la operación.

Y regresando a épocas mas actuales, una vez electo nombro a su gabinete sin importarle lo que la ley dice, muy claramente especifica que cuando el ganador a la presidencia de la republica proviene de una coalición, como lo es Andres Manuel que proviene de “Juntos Haremos Historia”, los nombramientos deberían de ser ratificados por  los legisladores, era obvio que así seria, pero ¿por qué no hacer las cosas bien y al nombrarlos haberlo realizado con las reserva de ser ratificados? Repito la forma es fondo.

El Sr. Javier Mijangos y Gonzalez promovió un amparo que se le otorgo por el cierre de ductos de gasolina, y un juez decretó la suspensión provisional del cierre de ductos ya que nunca se fundamento por escrito la razón para tal cierre como lo marca la ley.

Aquí no estamos para ver si hizo bien o mal el presidente en cerrar los ductos, existen variadas opiniones, lo que si queda más que claro es que violó la ley al no hacerlo por escrito.

Y para concluir resulta ser que ahora se lanzó a comprar 571 pipas en los Estados Unidos por poco mas de 85 millones de dólares y todo esto se realizo sin ninguna clase de licitación, argumentando emergencia, pero para las emergencias también hay procedimientos y a la fecha no ha exhibido la documentación que compruebe que se cumplió la ley.

Una vez más él está por encima de la ley, muy claro lo dijo en su conferencia matutina: “…. Y como no tenemos problemas de conciencia, no somos corruptos, por eso se actúa como se hizo”.

Por eso así es: “Al margen de la ley nada, por encima de ella nadie, salvo mi conciencia: Virrey de la Republica Amorosa de la 4ta. Transformación”.

[La opinión emitida en este artículo es responsabilidad del autor y no necesariamente refleja la postura de Siete24.mx]

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