La Iglesia católica denuncia que en medio de la reconstrucción necesaria, derivada de los daños ocasionados por los sismos de septiembre, se requieren más r

Jorge Francomárquez

Jorge Francomárquez

México.— La Iglesia católica denuncia que en medio de la reconstrucción necesaria, derivada de los daños ocasionados por los sismos de septiembre, se requieren más recursos para este efecto, sin embargo a pesar de las demandas de recorte a partidas inútiles, hay un incremento en los sueldos de los altos mandos de la burocracia, “rayando simplemente en la obscenidad económica más indignante”.

En su artículo editorial de este domingo, el Semanario Desde la fe señala que el Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2018, recientemente aprobado, estuvo bajo la lupa de la sociedad civil que exigió criterios de austeridad en ramos específicos, así como destinar dichos recursos a la reconstrucción de las zonas del país que fueron devastadas por los sismos.

No obstante, puntualiza el órgano informativo de la Arquidiócesis de México, a casi un año del fin de la presente administración y de la actual legislatura del Congreso de la Unión, los representantes populares decidieron subir sus salarios, pese a las circunstancias de pobreza, marginación y urgente reconstrucción que imperan en el país.

Presidente de la República, diputados y senadores, ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y consejeros de organismos autónomos, no vieron ningún pase de tijera en sus bolsillos; al contrario, pese a sus errores e ineficacias decidieron asignarse sumas importantes de dinero que comprometen el futuro de millones de personas, sostiene el editorial.

Detalla que sin trabajar un año completo, en el 2018, el Presidente de la República tendrá una remuneración total neta de 3 millones 115 mil 531 pesos, contra los 3 millones 002 mil 971 pesos de 2017.

Por su parte, los senadores tendrán una remuneración en 2018 de 1 millón, 973 mil 763 pesos, contra 1 millón 884 mil 312 pesos en 2017, un aumento de casi 89 mil 500 pesos.

Para mayor ofensa al pueblo de México, subraya el Semanario Desde la fe, los funcionarios del lujo están en otras entidades, como los consejeros del Instituto Nacional Electoral, quienes, en 2018, año electoral, gozarán de una remuneración mensual de 249 mil 757 pesos, sin contar las exorbitantes prestaciones.

“Y los que parecen intocables son los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con salario base de 651 mil 241 pesos mensuales”.

La Iglesia católica sostiene que el funcionamiento de una democracia no puede tolerar estos despilfarros a funcionarios con escasos y cuestionables resultados, mientras un trabajador se le esquilma y regatea un miserable salario de 80.04 pesos al día.