Ciudad de México.— Anabel Anota Piñón, originaria del pueblo zapoteco de Ixtaltepec, Oaxaca, solicitó a senadores de la República impulsar acciones que favorezcan la continuidad de las lenguas originarias al considerar que las mujeres realizan una función central en ese proceso.

Anota Piñón señaló que las mujeres transmiten el zapoteco dentro de sus hogares mediante prácticas familiares que incluyen la enseñanza de tradiciones y el uso cotidiano del idioma. Indicó que acudió al Senado como representante de su comunidad para exponer las condiciones actuales de las lenguas indígenas.
Actividades que sostienen la vida comunitaria
En ese sentido, solicitó que se visibilice a las mujeres que preparan alimentos tradicionales en comixcal, hornean totopos, venden iguana, camarón y dulces en los mercados o permanecen en sus casas para cuidar a personas mayores, pues son “mujeres que quedan en el corazón de las familias”.
Expuso que estas acciones forman parte del funcionamiento habitual de sus familias y señaló que la participación de mujeres mantiene prácticas centrales en su ámbito comunitario.
Anabel Anota Piñón dio testimonio de mujeres que preservan la lengua, la alimentación tradicional y la organización familiar.
Continuidad lingüística
Afirmó que las mujeres de los pueblos indígenas sostienen conocimientos transmitidos sin materiales escolares y expuso que su labor mantiene el uso cotidiano de las lenguas originarias.
Actualmente, Anota Piñón es traductora de textos jurídicos y sentencias del Poder Judicial de la Ciudad de México, lo que permite que hablantes de zapoteco accedan a información legal en su idioma.
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ebv
Nacional
Sheinbaum desea feliz 2026 a las familias mexicanas
Salud, bienestar y felicidad, sus deseos
Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum deseó un feliz Año Nuevo 2026 al pueblo de México y expresó su deseo de salud, bienestar y felicidad para todas las familias.
El mensaje se difundió mediante un video publicado en sus redes sociales oficiales, con motivo del inicio del nuevo año.
En el material audiovisual, la mandataria dirigió un mensaje directo a la ciudadanía, tanto a quienes residen en territorio nacional como a quienes viven fuera del país.
Sheinbaum expresó que el inicio de un nuevo año representa un momento de reflexión colectiva y de recuento personal.
“Para 2026 deseo salud, bienestar y amor a todas las familias mexicanas que viven dentro y fuera del país”, expresó la presidenta en el mensaje difundido.
Mensaje dirigido a familias dentro y fuera de México
Durante su intervención, Claudia Sheinbaum dirigió un mensaje específico a las familias mexicanas que residen en Estados Unidos y en otros países.
La presidenta reconoció la presencia de paisanos fuera del territorio nacional y los incluyó de forma explícita en sus buenos deseos.
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“A las que estamos en México, en nuestro territorio, y a todas las que se encuentran en Estados Unidos, nuestras paisanos”, señaló.
Sheinbaum afirmó que estas fechas permiten reforzar los vínculos familiares, incluso a la distancia.
Datos del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, dependiente de la Secretaría de Relaciones Exteriores, confirman que millones de mexicanos viven fuera del país.
Estados Unidos concentra la mayor parte de esta población, según cifras oficiales.
En el mensaje, la presidenta subrayó que el cierre de año permite evaluar lo vivido y proyectar deseos para el futuro inmediato.
Indicó además que estos momentos suelen generar reflexiones personales y familiares sobre lo ocurrido durante el año que concluye.
Sheinbaum reiteró su deseo de salud y bienestar, y añadió un llamado al amor hacia las familias, el prójimo y el país.
La mandataria también manifestó su compromiso de continuar trabajando durante 2026 por el bienestar de la población.
Afirmó que mantendrá su dedicación “en cuerpo y alma” al ejercicio de su responsabilidad como presidenta.
El mensaje cerró con una expresión de identidad nacional y un saludo directo a la ciudadanía.
“Que viva México. Feliz año”, concluyó la presidenta.
JAHA
Ciudad de México.— El trabajo de cuidados comienza a ganar visibilidad conforme la sociedad modifica su forma de entender la vida familiar y la corresponsabilidad.
Durante años, esta labor permaneció en el ámbito privado y recayó principalmente en mujeres, explicó la investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, María Verónica Montes de Oca Zavala.
La especialista señaló que, aunque muchos hogares mantuvieron esquemas tradicionales, diversos cambios impulsaron transformaciones graduales.
Entre ellos, mencionó la modificación de la estructura poblacional y una mayor conciencia sobre las necesidades de infancias, personas con discapacidad y adultos mayores.
Montes de Oca Zavala participó en la reunión “Ética del cuidado para una sociedad más inclusiva con las personas adultas mayores”, organizada por el Programa Universitario de Bioética de la UNAM.
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Durante su intervención, afirmó que las discusiones actuales buscaron replantear la forma en que se distribuyeron derechos y responsabilidades en materia de cuidado.
La investigadora explicó que las políticas públicas comenzaron a revisar su enfoque para reconocer el cuidado como un asunto colectivo.
Desde su perspectiva, el debate incluye pensar de manera distinta la distribución de derechos, así como el papel del Estado y de las familias.
Como parte de este análisis, la doctora en Ciencias Sociales recomendó el documento “La Ciudad del Cuidado”, publicado por la Dirección de Asuntos de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El texto cuestiona el enfoque patriarcal y visibilizó que hombres, mujeres y personas no binarias tuvieron derecho a recibir cuidados y a vivir con calidad, además de asumir obligaciones compartidas.
Programas comunitarios y redes de acompañamiento para personas adultas mayores
Durante el mismo encuentro académico, la profesora de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la UNAM, Dulce Elena Castillo Villegas, coincidió en la necesidad de reconocer el cuidado como una tarea que requirió preparación y acompañamiento institucional.
Castillo Villegas explicó que cuidar demandó conocimientos, habilidades y sentido ético. Señaló que muchas personas cuidadoras carecieron de experiencia previa, lo que evidenció una deuda en materia de formación, según lo expuesto ante estudiantes y personal académico.
A través del Programa Acompañamiento al Envejecimiento y Cuidado en el Hogar, que ella coordinó, el equipo trabajó con personas adultas mayores para monitorear su salud y estimular la expresión de intereses personales.
Con el paso del tiempo, observaron la conformación de redes de acompañamiento entre participantes.
La profesora relató que las visitas domiciliarias realizadas en Xochimilco permitieron compartir información práctica sobre el cuidado cotidiano.
En esos encuentros, las familias resolvieron dudas sobre la administración de medicamentos y otros aspectos relacionados con la atención en casa, de acuerdo con lo informado por la UNAM.
Castillo Villegas indicó que este tipo de estrategias fortalecieron los vínculos comunitarios. Las personas adultas mayores comenzaron a reconocer al equipo como parte de su red de apoyo, lo que reflejó la importancia del acompañamiento constante.
Sistema Nacional de Cuidados y políticas públicas en México
En el encuentro también participó Edgar Jaime Blano Campero, subdirector de Formación y Evaluación Educativa del Instituto Nacional de Geriatría. El especialista recordó que la Secretaría de la Mujer y el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia presentaron el sitio cuidados.mujeres.gob.mx.
La plataforma enumeró elementos clave para avanzar hacia una sociedad de cuidados, como parte del Sistema Nacional y Progresivo de Cuidado. De acuerdo con información oficial, este mecanismo buscó articular la oferta institucional y promover la corresponsabilidad entre distintos sectores sociales.
Blano Campero explicó que el Sistema contó con coordinación interinstitucional, programas, servicios, esquemas de formación y regulación.
Además, se enfocó en impulsar un cambio cultural sobre el valor del cuidado, según datos del Instituto Nacional de Geriatría.
El especialista detalló que la construcción del Sistema implicó una inversión estimada de 1.2 por ciento del producto interno bruto.
El plan incluyó 47 programas y la participación de 27 instituciones del gobierno federal, de acuerdo con cifras oficiales presentadas en el foro.
Entre los beneficios identificados, Blano Campero mencionó la redistribución de tareas de cuidado entre hombres y mujeres, la ampliación de servicios y la reducción de barreras de acceso.
También destacó la búsqueda de atenciones pertinentes para personas adultas mayores.
JAHA
Nacional
Reto de salud para 2026, reducir la mortalidad materno infantil
Las principales causas de muerte materno infantil son prevenibles
Ciudad de México.— El gobierno federal planteó como uno de sus principales objetivos en materia de salud avanzar hacia un sistema universal que cubriera a toda la población mexicana.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la estrategia busca consolidar los sistemas existentes y mejorar los indicadores de salud materno infantil en el país.
En ese sentido, la mandataria señaló que los planes médicos se enfocaron en reducir la mortalidad materno infantil mediante acciones dirigidas al fortalecimiento institucional, la prevención de enfermedades y la atención especializada para mujeres.
Avance hacia un sistema universal de salud
Sheinbaum explicó que el objetivo central consiste en garantizar acceso efectivo a servicios de salud para toda la población, sin importar su condición laboral o social.
La estrategia prioriza la cobertura integral y la atención continua, de acuerdo con lineamientos del Gobierno de México.
Sheinbaum afirmó que estas acciones apuntan a disminuir muertes evitables y a mejorar los indicadores generales de salud en el país.
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“Todo esto nos va a llevar a tener menos muertes materno-infantiles y mejores indicadores de salud de toda la población mexicana”, agregó.
Infraestructura y servicios médicos en expansión
Entre los avances recientes, el ISSSTE implementó un nuevo esquema de consultorios cercanos a centros de trabajo, según reportes institucionales del propio organismo. Esta medida buscó facilitar el acceso a consultas médicas oportunas.
Por su parte, el IMSS continua la construcción de hospitales de especialidad y centros de salud con servicios ampliados, de acuerdo con comunicados oficiales del instituto. Estas obras respondieron al aumento en la demanda de atención médica especializada.
En tanto que el IMSS-Bienestar avanzó en su incorporación a 24 estados, incluido Yucatán. Según información oficial, esta expansión busca garantizar atención médica gratuita a población sin seguridad social.
Prevención de enfermedades como eje prioritario
La presidenta destacó que la prevención ocupó un lugar central en la política sanitaria rumbo a 2026. El gobierno impulsó programas de salud casa por casa y campañas educativas en escuelas públicas.
Estas acciones promueven hábitos saludables y la detección temprana de enfermedades crónicas. La Secretaría de Salud identificó a la diabetes y la hipertensión como padecimientos prioritarios por su impacto en la salud pública.
Causas prevenibles de muerte materna en México
La mortalidad materna permaneció como una preocupación relevante. Reportes de la Secretaría de Salud indicaron que la mayoría de las causas se pudieron prevenir con atención médica adecuada durante el embarazo.
El Informe de la Semana Epidemiológica 25 de 2025 señaló que las complicaciones prevenibles encabezaron las defunciones maternas.
La enfermedad hipertensiva del embarazo representó el 15.0 por ciento de los casos.
La hemorragia obstétrica ocupó el segundo lugar, con 13.8 por ciento de las defunciones, según la Dirección General de Epidemiología.
Ante ello, las autoridades sanitarias destacaron la importancia del control prenatal y la atención médica oportuna.
JAHA
Dignidad Humana
La última lección de Juan Pedro Franco: una historia de lucha contra la enfermedad
El hombre más obeso del mundo
Ciudad de México.— Juan Pedro Franco, conocido internacionalmente por haber sido el hombre más obeso del mundo, falleció a los 40 años tras complicaciones renales. Pero más allá de los titulares, su historia es la de un hombre que luchó con fe, disciplina y apoyo familiar por recuperar su vida y su salud.
Una vida marcada por la lucha y la esperanza
Originario de Aguascalientes, Juan Pedro llegó a pesar más de 595 kilogramos, lo que le valió un reconocimiento del Récord Guinness en 2017. Aquel título, sin embargo, no representó un motivo de orgullo, sino el punto de partida de una batalla por sobrevivir.

A lo largo de los años, y acompañado por un equipo multidisciplinario encabezado por el doctor José Antonio Castañeda, Juan Pedro se sometió a diversas cirugías bariátricas y tratamientos médicos que le permitieron perder más de 400 kilos. Su objetivo nunca fue solo bajar de peso, sino recuperar su movilidad, su dignidad y su propósito de vida.
“Este nacimiento es un logro sin precedentes…”, decía de sí mismo en entrevistas anteriores:
“No quiero que me vean como un récord, sino como alguien que pudo levantarse de nuevo”.
Su historia se convirtió en símbolo de superación para miles de personas que enfrentan obesidad o enfermedades crónicas.
El poder del acompañamiento
Durante su proceso, su familia fue su mayor sostén. Su madre y sus médicos estuvieron presentes incluso en los momentos más críticos, cuando las infecciones y las complicaciones respiratorias amenazaban su salud.
El doctor Castañeda destacó, tras su fallecimiento, que “Juan Pedro nunca perdió la esperanza ni la fe. Su fuerza interior y su deseo de vivir fueron ejemplo para todos los que lo conocimos”.
Esa misma fe lo acompañó hasta el final. Juan Pedro hablaba con frecuencia del deseo de “seguir inspirando a otros para no rendirse”.
Más que una curiosidad médica, una lección de vida
Los especialistas que lo atendieron recuerdan que su proceso fue también una lección sobre salud mental y empatía social. La obesidad, explicaban, no es un asunto de voluntad, sino una enfermedad compleja que requiere tratamiento integral y comprensión.
Su historia mostró la importancia del acompañamiento familiar, médico y espiritual, y dejó un mensaje vigente: la dignidad humana no depende del cuerpo, sino del valor con el que se enfrenta la vida.
Hoy, su legado inspira campañas de concientización sobre obesidad, alimentación y salud emocional. “La historia de Juan Pedro Franco nos recuerda que nadie debería ser definido por su enfermedad, sino por su lucha”, concluyó su médico.
npqCiudad de México.— Juan Pedro Franco, conocido internacionalmente por haber sido el hombre más obeso del mundo, falleció a los 40 años tras complicaciones renales. Pero más allá de los titulares, su historia es la de un hombre que luchó con fe, disciplina y apoyo familiar por recuperar su vida y su salud.
Una vida marcada por la lucha y la esperanza
Originario de Aguascalientes, Juan Pedro llegó a pesar más de 595 kilogramos, lo que le valió un reconocimiento del Récord Guinness en 2017. Aquel título, sin embargo, no representó un motivo de orgullo, sino el punto de partida de una batalla por sobrevivir.
A lo largo de los años, y acompañado por un equipo multidisciplinario encabezado por el doctor José Antonio Castañeda, Juan Pedro se sometió a diversas cirugías bariátricas y tratamientos médicos que le permitieron perder más de 400 kilos. Su objetivo nunca fue solo bajar de peso, sino recuperar su movilidad, su dignidad y su propósito de vida.
“Este nacimiento es un logro sin precedentes…”, decía de sí mismo en entrevistas anteriores:
“No quiero que me vean como un récord, sino como alguien que pudo levantarse de nuevo”.
Su historia se convirtió en símbolo de superación para miles de personas que enfrentan obesidad o enfermedades crónicas.
El poder del acompañamiento
Durante su proceso, su familia fue su mayor sostén. Su madre y sus médicos estuvieron presentes incluso en los momentos más críticos, cuando las infecciones y las complicaciones por el covid amenazaban su salud.
El doctor Castañeda destacó, tras su fallecimiento, que:
“Juan Pedro nunca perdió la esperanza ni la fe. Su fuerza interior y su deseo de vivir fueron ejemplo para todos los que lo conocimos”.
Esa misma fe lo acompañó hasta el final. Juan Pedro hablaba con frecuencia del deseo de “seguir inspirando a otros para no rendirse”.
Más que una curiosidad médica, una lección de vida
Los especialistas que lo atendieron recuerdan que su proceso fue también una lección sobre salud mental y empatía social. La obesidad, explicaban, no es un asunto de voluntad, sino una enfermedad compleja que requiere tratamiento integral y comprensión.
Su historia mostró la importancia del acompañamiento familiar, médico y espiritual, y dejó un mensaje vigente: la dignidad humana no depende del cuerpo, sino del valor con el que se enfrenta la vida.
Hoy, su legado inspira campañas de concientización sobre obesidad, alimentación y salud emocional. “La historia de Juan Pedro Franco nos recuerda que nadie debería ser definido por su enfermedad, sino por su lucha”, concluyó su médico.
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