Para entender el 68 a través del cine

Norma Pérez Quiroz

Norma Pérez Quiroz

Ciudad de México.- Existe una memoria histórica cinematográfica sobre el movimiento estudiantil de 1968 y la masacre el 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco; materiales filmados ese trágico día, editados en secreto y exhibidos en la clandestinidad; pero también ficciones posteriores que construyeron un relato de los hechos, así como un retrato de la ilusión ingenua de los jóvenes en ese año, congruente con otros movimientos estudiantiles en el mundo, pero imposible en el México autoritario de Díaz Ordaz.

Los documentos fílmicos de la época, así como las crónicas publicadas años después, fueron los poquísimos testimonios reales sobre lo ocurrido, pues recordemos que lo reportado por la prensa en esa época era parcial.

Uno de los trabajos más conocidos y proyectados es El Grito (1971), de Leobardo López, realizado por los alumnos del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), en ese colectivo de estudiantes de cine estaban Alfredo Joskowics y Paul Leduc; el CUEC la primera escuela de cine del país, creada apenas cinco años antes del 68.

Su valor radica en la denuncia y en las imágenes presentadas, filmadas y editadas en secreto y después exhibidas de manera en la clandestinidad, así la película perduró y se convirtió en la memoria visual del 68, pues sus imágenes pasaron a formar parte de documentales televisivos y a multiplicarse.

Es la crónica de los hechos centrados en Ciudad Universitaria narrados a partir de un texto de la periodista Oriana Fallaci, es una referencia obligada.

Otro filme realizado a partir de ese año es Aquí México, de Óscar Menéndez, quien filmó varias de las manifestaciones y después del 2 de octubre logró meter su cámara a Lecumberri y entrevistar a los presos políticos.

En 1971 Menéndez se autoexilió en Francia pues temía que el gobierno le quitara los rollos originales, ahí se dio a la tarea de armar tres películas con ese material.

Años después se realizaron varios documentales sobre el movimiento, los más rigurosos por su investigación son los del Canal 6 de julio, tal vez el más difundido sea Tlatelolco, las claves de la masacre (2003).

La Secretaría de Gobernación también filmó el movimiento estudiantil, lo encargó al cineasta Servando González, quien grabó la masacre de Tlatelolco, después de la tragedia el paradero de ese material es un misterio, como lo narra el documental Los rollos perdidos del 68 (2012), de Gibrán Bazán, que se puede ver en plataformas como Youtube y Vimeo. La hipótesis señala que el incendio de la Cineteca Nacional en 1982, tuvo que ver con el destino final de esos rollos.

La ficción sobre el 68

Más conocidas son las películas de ficción sobre el movimiento estudiantil y la masacre del 68. Rojo amanecer (1989), de Jorge Fons, es la primera película que se centra en el 2 de octubre y presenta los hechos de la Plaza de las Tres Culturas desde el punto de vista de una familia de la unidad habitacional Tlatelolco, cuyos hijos, interpretados por los Bichir, Demian y Bruno, participaron en la manifestación.

Con las actuaciones de María Rojo y Héctor Bonilla, la película tuvo problemas para su estreno y exhibición comercial ¡a finales de los 80!, 20 años después de la tragedia, cuando por fin se proyectó en cines tuvo gran éxito y  es también referencia obligada sobre el tema.

Años después Carlos Bolado dirigió Tlatelolco: Verano del 68, la película que cuenta la historia desde la mirada esperanzadora de dos estudiantes enamorados tuvo una pésima corrida en cines; su director pensó que un tema tan amplio podría entenderse mejor a través de más historias en una serie de televisión, que se llamó igual; el resultado desgraciadamente es otro ejemplo de censura velada, pues la serie se produjo, se terminó y se vendió, la compró una instancia de la Secretaría de Gobernación “básicamente para guardarla”, denunció el cineasta.

Después de una larga espera enlatada, por fin la serie Tlateloco: Verano del 68 fue rescatada por TV UNAM y pudo verse en agosto en 12 capítulos de 25 minutos, con las actuaciones de Christian Vázquez, Cassandra Ciangherotti, Juan Manuel Bernal, Rodrigo Murray, Armando Hernández y Roberto Sosa. ¿Alguien se enteró? Prácticamente no tuvo difusión.

Más recientes

Televisa en un afán de recuperar la credibilidad y audiencia perdidos, produjo y encargó al cineasta Gabriel Ripstein la serie de televisión Un extraño enemigo, esta ficción se centra en la figura e influencia de Fernando Gutiérrez Barrios, entonces titular de la Dirección Federal de Seguridad, que ejecutó la orden presidencial de Gustavo Díaz Ordaz y orquestada por el entonces Secretario de Gobernación Luis Echeverría.

Daniel Giménez Cacho, reconocido por su calidad como actor y por su compromiso social  es quien lo interpreta, dijo que en su papel de actor es fundamental que pueda participar en proyectos que contribuyan a la memoria histórica del país.

“A reflexionar en qué pasó, cómo pasó y cuáles eran los hilos que se movían en las diversas épocas políticas. La serie abunda en lo que ocurre al interior del sistema político del 68, de cómo se usó al Movimiento Estudiantil para lograr la sucesión presidencial de Luis Echeverría”.

Mientras que el cineasta José Manuel Cravioto estrena el próximo 26 de octubre la película en el Festival de Cine de Morelia, Olimpia, una ficción de animación en torno al movimiento estudiantil, se centra en la irrupción del ejército el 18 de septiembre en Ciudad Universitaria, actúan Nicolasa Ortiz Monasterio, Luis Curiel, Daniel Mandoki, Diego Cataño, Lumi Cavazos, Tiaré Scanda, y después se pintó cuadro por cuadro con la técnica de rotoscopía.

A 50 años del 68, la mayoría de estas filmaciones se pueden ver en plataformas digitales.

68

npq