Fastuosa, la representación de la cantata escénica "Carmina Burana".

México.- Prometieron una producción fastuosa y no podía ser de otra manera con casi 250 artistas en escena, que desplegaron lo mejor de su arte, para devolverle brillo a la cantata escénica Carmina Burana, que marcó el regreso al repertorio lírico de la soprano mexicana Susana Zabaleta

Tal como ocurrió hace dos años, la magna producción cautivó a los miles de espectadores reunidos en el coloso de Reforma, por la perfección que alcanzó en escena el ensamble encabezado por la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), los coros EnHarmonia Vocalis y Schola Cantorum, así como por los solistas Susana Zabaleta (soprano), Víctor Hernández (tenor) y Enrique Ángeles (barítono).

Tampoco se quedaron atrás los bailarines de la compañía de Danza Contemporánea de Cuba y el solista Cory Stearns, Primer Bailarín del American Ballet Theatre, cuya plasticidad acompañó el montaje, a veces con movimientos sensuales, otras con tintes más audaces.

Desplazados en tres niveles, voces arriba, bailarines sobre el escenario y músicos en el foso, bajo la batuta de Carlos Miguel Prieto, lograron una conjunción perfecta en la ejecución músico vocal y coreográfica de los 24 cantos-poemas goliardos que, si bien datan de la Edad Media, fueron rescatados por el alemán Carl Orff para reunirlos en la afamada pieza estrenada hace 80 años.

Considerada ya un clásico, la pieza, que aborda temas como el amor, el placer, el gozo y el renacer de la vida cada año, ha sido representada por el mundo, y en México lleva varias temporadas con gran éxito, el cual ha sido reconocido como premios como una Luna del Auditorio, en 2009.

Anoche, cantada en latín antiguo, volvió a subyugar a la concurrencia que aunque no conociera sus antecedentes, su contexto o sus letras, pudo disfrutar con la catarsis auditiva provocada sobre todo por la parte más popular de la pieza, que es "O Fortuna!", la cual reflexiona sobre lo azaroso de la vida.

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Foto: Cortesía de la artista

Zabaleta, quien durante los ensayos había expresado su gusto por las emociones fuertes, apareció como una diva sobre el escenario, alcanzando bellos tonos, para dejar claro que no se trata de ninguna improvisada en el género y por qué es considerada una de las voces más versátiles en la actualidad.

Con estudios clásicos en Florencia, Italia, y una trayectoria operística que incluye clásicos como "La Traviata", "Elixir de Amor" y "Dido y Eneas", la también actriz hizo efectivo su vaticinio de que sería una gran noche, en la que el único reto posible era la perfección.

Al final, una gran ovación despidió al elenco de este monumental montaje, que esta noche tendrá una nueva oportunidad de cautivar al público con la segunda de dos funciones programadas, y en la que se espera se repita la magia de este encuentro de virtudes ocurrido la víspera, en el que es considerado uno de los escenarios más importantes de la capital mexicana.

Afuera, el caos vial que había prevalecido en la capital mexicana parecía haber mermado y la gente salió complacida de un espectáculo que incluyó "Las mañanitas", interpretadas por público y coros (EnHarmonia, 80 personas) Schola Cantorum (30 niños), para agasajar a los integrantes de la Sinfónica Nacional en el Día de Santa Cecilia, que se celebra el Día del Músico. (Notimex)

Carmina Burana

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