El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, proclamó el 16 de enero de 2018 como el Día de la Libertad Religiosa.

Washington.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, proclamó el 16 de enero de 2018 como el Día de la Libertad Religiosa.

El año pasado, Donald Trump firmó una orden ejecutiva acompañado de diferentes líderes religiosos, reunidos en los jardines de la Casa Blanca en Washington, para devolver la voz a las iglesias. “Nadie debería censurar los sermones", dijo el presidente norteamericano.

Además, se ordena al Departamento del Tesoro a no atacar a las iglesias o instituciones religiosas, que teniendo el estatus de "exentas de impuestos", expresan su apoyo a los candidatos políticos.

Aquí el texto de proclamación

El presidente Donald J. Trump proclama el 16 de enero de 2018 como el Día de la Libertad Religiosa.
Emitido el: 16 de enero de 2018


La fe está incrustada en la historia, el espíritu y el alma de nuestra Nación. En el Día de la Libertad Religiosa, celebramos las muchas religiones que conforman nuestro país, y conmemoramos el 232 aniversario de la aprobación de una ley estatal que ha formado y asegurado nuestro preciado legado de libertad religiosa.

Nuestros antepasados, buscando refugio de la persecución religiosa, creían en la verdad eterna de que la libertad no es un regalo del gobierno, sino un derecho sagrado de Dios Todopoderoso. En los márgenes de la Revolución Americana, el 16 de enero de 1789, la Asamblea General de Virginia aprobó el Estatuto de Libertad Religiosa de Virginia. Este proyecto de ley seminal, escrito por Thomas Jefferson, declara que “todos los hombres serán libres de profesar y mantener sus opiniones en asuntos de religión, y los mismos no será prudente que disminuyan, agranden ni afecten a sus capacidades civiles”. Cinco años después, estos principios sirvieron de inspiración para la Primera Enmienda, que afirma nuestro derecho a elegir y ejercer la fe sin la coacción o represalia gubernamental.

Hoy en día, los estadounidenses de diversos orígenes étnicos y religiosos se mantienen firmes en un compromiso con los valores inherentes de la fe, la honestidad, la integridad y el patriotismo. Nuestra Constitución y nuestras leyes garantizan a los estadounidenses el derecho no solo de creer como lo consideren conveniente, sino de ejercer libremente su religión. Desafortunadamente, no todos han reconocido la importancia de la libertad religiosa, ya sea amenazando las consecuencias fiscales para determinadas formas de expresión religiosa, o forzando a las personas a cumplir con leyes que violan sus creencias religiosas centrales sin una justificación suficiente. Estas incursiones, poco a poco, pueden destruir la libertad fundamental que subyace a nuestra democracia. Por lo tanto, poco después de asumir el cargo, abordé estos temas en una Orden Ejecutiva que ayuda a garantizar que los estadounidenses puedan seguir sus conciencias sin interferencia indebida del gobierno, y el Departamento de Justicia ha emitido orientación a las agencias federales sobre su cumplimiento de las leyes que protegen la libertad religiosa. Ningún estadounidense, ya sea una monja, una enfermera, un panadero o un empresario, debería verse obligado a elegir entre los principios de la fe o el cumplimiento de la ley.

Estados Unidos también es el campeón supremo de la libertad religiosa en todo el mundo, porque no creemos que los derechos de conciencia sean solo para los estadounidenses. Seguiremos condenando y combatiendo el extremismo, el terrorismo y la violencia contra las personas de fe, incluido el genocidio perpetrado por el Estado Islámico de Irak y Siria contra los yezidis, los cristianos y los musulmanes chiítas. No perderemos nuestro compromiso de monitorear la persecución religiosa e implementar políticas que promuevan la libertad religiosa. A través de estos esfuerzos, nos esmeramos por alcanzar el día en que las personas de todas las religiones puedan seguir sus corazones y rendir culto de acuerdo con sus conciencias.

El libre ejercicio de la religión es una fuente de estabilidad personal y nacional, y su preservación es esencial para proteger la dignidad humana. La diversidad religiosa fortalece nuestras comunidades y promueve la tolerancia, el respeto, la comprensión y la igualdad. La fe respira vida y esperanza en nuestro mundo. Debemos cuidar diligentemente, preservar y apreciar este derecho inalienable.

AHORA, POR LO TANTO, yo, Donald J. Trump, Presidente de los Estados Unidos de América, en virtud de la autoridad que me otorgaron la Constitución y las leyes de los Estados Unidos, por medio de la presente proclamo el 16 de enero de 2018 como el Día de la Libertad Religiosa. Pido a todos los estadounidenses que conmemoren este día con eventos y actividades que nos recuerden nuestra herencia compartida de libertad religiosa y que nos enseñen a asegurar esta bendición tanto en nuestro país como en el extranjero.

EN FE DE LO CUAL, suscribo la presente este décimo sexto día de enero, en el año de nuestro Señor, dos mil dieciocho, y de la Independencia de los Estados Unidos de América, el doscientos cuarenta y dos.

DONALD J. TRUMP

 

ebv