Tom Cruise se juega todo en "Misión Imposible: Repercusión"

Reseña ‘Misión Imposible: Repercusión’ (2018) Encendemos el semáforo en: VERDE

‘Misión Imposible: Repercusión’ será para la franquicia liderada por Tom Cruise, lo que ‘Batman: el caballero de la noche’ lo fue para la serie de Batman con Christian Bale y para el género de acción con héroes del cambio de siglo.

El director y escritor de ‘MI: Repercusión’, Christopher McQuarrie, parece también coincidir con Christopher Nolan en sus filmes encapotados, pues apuesta por orquestar coreografías elaboradas de acción -sumamente peligrosas- frente a la cámara, sin montar la mascarilla digital alrededor. En esta aventura, será más de una docena de veces que el espectador se pregunte: ¡¿cómo lo hicieron?!

McQuarrie nos recuerda que el cine espectáculo, si bien debe vivir del factor “¡WOW!”, también debe atraparnos en el drama del personaje y el deseo nuestro -que aún que sepamos que es casi indestructible a nivel físico- si hay una vulnerabilidad interior derivado de sus emociones.

Tras haberse vuelto un maestro en el arte de contar historias con personajes camaleón, a los que nunca podemos saber sus verdaderas intenciones, habiendo ganado el Oscar por su guión de ’Sospechosos Comunes’ (1995), su intervención en la pasada ‘MI: Nación Secreta’ (2015), lo llevó a tocar la superficie del personaje de Ethan Hunt (Tom Cruise), para ahora meterse a la médula de su drama como un espía que carga la culpa de haber puesto en peligro al amor de su vida, su esposa Julia (Michelle Monaghan), a quien no ve desde hace varias aventuras.

Cruise es el arma letal de éste filme, primero asumiendo su actitud de un hombre confundido y empujado por las circunstancias a una misión de vida o muerte para el mundo -recordándonos en momentos al Cary Grant de ‘Intriga Internacional’ (1959) que forjó Hitchcock como padre del género- y por otros, asumiendo su rol de héroe cinematográfico, corriendo y saltando en las cornisas de los más altos edificios y dándole un arrimón mortal a actores como Arnold Schwarzenegger que presumían de hacerlo todo en sus tiempos.

Con sus 56 años recién cumplidos, Cruise no da señas de envejecer y su estampan es tan alta, que poco le falta para dejar una estela de fuego con su forma de desplazarse a toda velocidad por la pantalla. No hay duda que estamos ante uno de los actores más espectaculares que el cine nos ha dado. Y subrayo espectáculo, porque el señor sabe darle al público lo que su boleto vale.

Si bien ‘MI: Repercusión’ también cruza caminos con la más memorable de las recientes cintas de James Bond, ’Skyfall’ (2012), al mezclar intrigas en las filas de alto mando que juegan con el destino de Hunt, mientras que hay que resolver dramas personales,  McQuarrie sabe una y otra vez recordarnos que la serie de ‘Misión Imposible’ siempre ha sido sobre la lealtad entre un equipo y el qué están dispuestos a hacer para apoyar a su líder.

En un mundo donde la palabra “credibilidad” se pone en comillas cada vez más, Tom Cruise cuelga en la cornisa para decirnos que el peligro no es caer al abismo, sino no tener a nadie que esté dispuesto a saltar con nosotros jugándose el todo por el todo para salvar el día.

Porque el cine es para siempre…

Misión Imposible

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