Residencias Medicas
Romper el silencio: las condiciones de los médicos residentes en México
Ciudad de México.- Los médicos residentes sostienen parte esencial del sistema de salud en México; atienden pacientes, cubren guardias extensas y continúan su formación bajo presión constante dentro y fuera de los pasillos hospitalarios. Sin embargo, existen problemas que atentan contra su dignidad y pone en riesgo a los pacientes, la familia y su persona.
Su labor mantiene hospitales en funcionamiento hasta donde les permita su alcance, aunque pocas veces reciben reconocimiento institucional hospitalario.
Detrás de esa vocación existe una realidad documentada durante años: Jornadas prolongadas, violencia normalizada y ausencia de supervisión afectan su salud física y mental.

Especialistas, familiares y legisladores han advertido por diferentes medios y recientemente a través de redes sociales que el problema no es aislado, también es estructural.
Un sistema que depende de ellos, pero no los protege
México contó hasta 2024 con 436 sedes formadoras acreditadas, de acuerdo con la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud. Miles de médicos realizaron su residencia en esas unidades cada año.

Sin embargo, la magnitud del sistema no evitó condiciones desiguales.
Siete24 Noticias obtuvo testimonios desde distintas regiones del país que coinciden en que las reglas de formación de médicos no siempre respetan la dignidad humana ni garantizan entornos seguros para el desempeño profesional de las residencias médicas.
En entrevista, el especialista en salud mental, Dr. Óscar Rivas, señaló que el abuso responde a prácticas estructuradas y explicó que los residentes se desarrollan bajo una figura híbrida, no cuentan con derechos laborales plenos ni con protecciones académicas suficientes.

Jornadas que agotaron cuerpo y mente
Las guardias médicas descritas a Siete24 Noticias, por médicos residentes y familiares afectados describen que las jornadas alcanzan 36 o más horas sin descanso adecuado.
Denuncian que los residentes atienden pacientes, realizan procedimientos y cumplen evaluaciones sin pausas. Que en muchos de los casos; pueden cometerse errores propios del agotamiento físico y mental, lo cual como consecuencia, generan nuevos “castigos”.
Por su parte, Jessica Naanoush Rayek, doctora del hospital ABC en la Ciudad de México, advirtió que las largas jornadas sin descanso aumentan riesgos clínicos y afectan tanto al residente como al paciente.

En ese tenor, la doctora Susana Esparza, especialista en medicina estética y madre de un médico residente, expresó su preocupación por la pérdida de peso y agotamiento extremo de su hijo debido a las jornadas sin descanso.
Por ello, especialistas coinciden que el descanso es clave para el desempeño de lo que llaman la precisión médica. La sobrecarga debilita la capacidad de decisión y aumenta errores prevenibles.

Violencia normalizada dentro de la jerarquía hospitalaria.
Además, advierten que la jerarquía hospitalaria sólo debe estar bajo la guía cuyo fin sea académico. Aunque muchos casos, describieron a Siete24 Noticias que esta situación desemboca en humillaciones, insultos y castigos.
La médica residente Guadalupe López Martínez, originaria de Veracruz, narró que en 2024 enfrentó acoso laboral, situación que acreditó judicialmente y un entorno donde, dijo, la ley no siempre operó.

Comentó que al denunciar su caso, la sanción a su agresora fue mínima y le generó represalias administrativas.
Con base en las experiencias compartidas a través de las entrevistas recabadas por Siete24 Noticias, estas “practicas”, se repiten como patrones heredados. Lo que puede traducirse en una formación se confunde con resistencia al maltrato.
Salud mental en riesgo y silencios prolongados.
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El desgaste emocional aparece de forma sostenida. El director del Instituto Newman, Óscar Rivas identificó ansiedad, insomnio y depresión en residentes. Aclaró que el problema no radica en debilidad individual, sino en condiciones traumáticas.
El caso de Abraham Reyes visibilizó esa crisis
La doctora Leslie Karime Orio, quien fuera la novia de Abraham Reyes, médico que se suicidó el mes de julio del 2025 debido a la carga física y mental, recordó que su entonces pareja solicitó ayuda institucional a la clínica 25 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la atención nunca llegó.

Voces que impulsan cambios posibles
Siete24 Noticias se trasladó a la Cámara de Diputados para cuestionar a legisladores sobre esta problemática nacional, quienes reconocieron la urgencia de reformas que protejan a quienes viven las residencias médicas.

Los diputados federales, Fernando Mendoza y Pedro Zenteno plantearon ajustes a leyes laborales y sanitarias para homologar jornadas y reconocer derechos siempre bajo el trato ético y humano de quien se prepara para atender la salud de los pacientes.
ARH
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Abuso estructural en las residencias médicas: cuando el problema no es un caso aislado
Ciudad de México.- Durante años, las denuncias sobre maltrato, jornadas excesivas y abuso en las residencias médicas en México han sido tratadas como hechos individuales, excepciones o conflictos personales.
Sin embargo, testimonios recabados por Siete24 Noticias muestran un patrón distinto: una estructura que se repite, se reproduce y se sostiene en múltiples sedes formadoras del país.

En entrevista con Siete24 noticias médicos residentes, especialistas y familiares coinciden en un punto clave: el problema no radica únicamente en personas concretas, sino en un sistema que permite —y en ocasiones normaliza— prácticas que vulneran la dignidad de quienes se están formando como médicos especialistas.
¿Cuándo el abuso deja de ser una excepción?
El Dr. Óscar Rivas, especialista en salud mental y trauma, lo plantea de forma clara:
“No podemos pensar que es una práctica aislada. Los datos y los testimonios dicen lo opuesto: es una práctica estructurada que se repite en distintos espacios”.
Desde su experiencia clínica y de acompañamiento, Rivas señala que los residentes que llegan a consulta no provienen de un solo hospital ni de una sola institución.

Las experiencias coinciden en dinámicas similares: jornadas prolongadas, humillaciones, presión constante y ausencia de apoyo real.
Esta repetición, de acuerdo con el Dr. Rivas, Director del Instituto Newman, es lo que permite hablar de un abuso estructural en las residencias médicas, más allá de conflictos individuales.
¿Por qué el residente ocupa una posición vulnerable dentro del sistema?
Uno de los elementos que más se repite es la ambigüedad del rol del residente. No es plenamente estudiante, pero tampoco trabajador con derechos laborales claramente definidos.

Además, esa indefinición genera un espacio de vulnerabilidad.
Por su parte, Guadalupe López Martínez, médica residente, describe para Siete24 noticias su experiencia, de maltrato en el estado de Veracruz:
“Dentro del hospital no impera ninguna ley más que la del que está arriba. No hay una supervisión real que proteja al residente”.
Además, esta condición de maltrato deja a los residentes expuestos a decisiones discrecionales, castigos académicos o laborales, y represalias cuando intentan señalar irregularidades.
En ese sentido, padres de médicos residentes entrevistados, coinciden en que los abusos no siempre son visibles desde fuera, pero se vuelven evidentes una vez que el médico entra al sistema de residencia.

¿Se trata de casos aislados o de patrones que se repiten?
Médicos, madres y padres de residentes describen escenarios similares en distintos estados del país: jerarquías rígidas sin contrapesos, castigos normalizados como método de control, jornadas extendidas sin supervisión efectiva y ausencia de canales confiables de denuncia.
Desde el anonimato para evitar represalias, pero con la valentía de un padre que defiende a su hija. Los malos tratos y la falta de atención por parte de sus superiores, la estaban orillando a caer en adicciones. Sin que ninguna autoridad hospitalaria atendiera su situación y la dejara a su suerte:
“En muchos hospitales hay estructuras internas que se protegen entre sí. El residente queda en medio, sin a quién acudir”.
La repetición de estas experiencias permite identificar un patrón estructural, más allá de nombres propios o casos concretos.

¿Cuáles son las consecuencias humanas y profesionales?
El impacto de este ambiente hospitalario no se limita al ámbito académico. Los médicos residentes describen consecuencias físicas, emocionales y académicas: desgaste extremo, miedo constante a represalias, pérdida de motivación y deterioro de la salud mental.
Al Respecto, el Dr. Óscar Rivas, advierte que, cuando estas condiciones se sostienen en el tiempo, el daño no es solo individual, sino sistémico, afectando tanto a los médicos residentes como a la calidad del sistema de salud pública y privada.

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¿Nombrar el problema puede ser el primer paso?
De acuerdo con el director del Instituto Newman, la existencia de un abuso estructural en las residencias médicas no implica señalar culpables individuales. Sino comprender que las dinámicas actuales requieren revisión, supervisión y cambios profundos.
Los testimonios recabados coinciden en algo fundamental: mientras el maltrato, el acoso y el abuso, se sigan presentando como una suma de casos aislados, será difícil generar transformaciones de fondo.
Reconocer el “problema”, es el primer paso para abrir una conversación necesaria sobre la dignidad de los médicos residentes y las condiciones en las que se forman quienes, en el futuro, cuidarán la salud de todos.
ARH
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